
Acabo de terminar el libro de Erika y quería escribirle para agradecerle de corazón.
Mientras lo leía, volví a conectar con muchos momentos de mi historia familiar y también con el trabajo que hice con ella. Siento que, de alguna manera, si hoy estoy viviendo en Lima y soy padre de una niña maravillosa, también hay una parte de ese camino que empezó allí, en aquel encuentro.
Recuerdo que la primera vez que fui a verla, hace dos años, estaba de vacaciones en Lima. En ese momento yo estaba haciendo un trabajo muy profundo de sanación con mi padre y mi madre.
Después de ese encuentro, y de todo lo que se movió en mí en esa etapa, pasó algo muy fuerte: mis padres terminaron volviéndose a casar después de casi 24 años de divorcio. Se casaron el 8 de agosto de 2024, una fecha muy simbólica para mí: 8/8/2024. Y luego, meses después, nació Gaia, también un día 8: el 8 de abril de 2025.
Siento que ese número 8 quedó como una marca muy fuerte de sanación, unión y renacimiento dentro de mi familia.
Leyendo el libro también me detuve a pensar en la importancia del árbol genealógico, en lo que significa tener una historia detrás, una raíz, una fuerza que te sostiene. Sentí mucha paz, mucha serenidad, como si tuviera a todo un equipo detrás, sosteniéndome y dándome fuerza.
Hoy siento que, junto con mi hermano, de alguna manera hemos cambiado algo en la historia de nuestra familia. Y siento que Gaia llegó como fruto de un amor grande, pero también de una sanación muy profunda.
Gracias de corazón, Erika. Tu trabajo tocó algo muy importante en mi vida, y tu libro me hizo volver a sentirlo con mucha claridad.
— Carlo Nisini
Únete gratis a la comunidad de Once Raíces para comentar, hacerle una consulta a Erika y ver todas las publicaciones del blog.
Entrar al blog